Ronald David Laing (1927-1989) sentó las bases de la antipsiquiatría al poner en entredicho la noción misma de locura y al entender que lo anómalo es muchas veces respuesta a los límites de una norma o ley impuesta por la familia y la sociedad. Su colega David Cooper avanzó por este camino teórico y práctico con su obra La muerte de la familia.