Sagres fue durante la baja edad media un destacado centro de las artes náuticas bajo el patrocinio de Enrique el Navegante (1394-1460), tercero de los hijos del rey portugués Juan I. Se estableció en ella en 1417, tras regresar de una expedición a Ceuta. En Sagres construyó un observatorio y creó la primera escuela de navegación europea. Aunque él personalmente no hizo ningún viaje, organizó numerosas expediciones por la costa atlántica de África, cuyo objetivo era encontrar una ruta marítima a la India y al Lejano Oriente. De este modo, pretendía establecer nuevas relaciones comerciales fuera del control de los comerciantes árabes.