Durante la dinastía Han (206 a.C.-220 d.C.), el régimen imperial, inaugurado con la dinastía Ch'in, quedó consolidado y aun fue ampliado. El confucionismo se convirtió en la base filosófica del imperio. Por vez primera, las cualidades personales empezaron a desempeñar un importante papel en la selección de funcionarios públicos. Las rutas comerciales terrestres fueron ampliadas hasta alcanzar Europa y la cultura china inició su influencia sobre los países vecinos.