Cibeles era la divinidad más antigua de Asia Menor, considerada como diosa de la naturaleza y origen de todos los dioses. Se la imaginaba viviendo en lugares solitarios y dominando todas las bestias salvajes. Su culto se extendió a Tracia y Grecia, especialmente a Creta, y fue equiparada con Rea, la madre de los dioses olímpicos. Los ritos que sus sacerdotes, los coribantes, celebraban en su honor eran bastante sanguinarios y tuvieron mejor acogida en Roma que en Grecia. En la foto aparece la fuente que lleva su nombre en Madrid (España), casi el monumento más simbólico de la ciudad.