La catedral de Chartres es uno de los edificios góticos más famosos del mundo, debido en gran parte a la decoración escultórica y a sus ventanales que conservan la mayor parte de sus vidrieras originales. La construcción se inició en 1194, tras el incendio que destruyó la antigua catedral ubicada en el mismo sitio. Las dos torres en la fachada oeste fueron construidas con trescientos años de diferencia y tienen diferentes diseños y alturas debido a los cambios de estilo arquitectónico. El chapitel del románico final (en primer plano) se fecha en el siglo XIII y la aguja norte, del gótico final (al fondo) es del siglo XVI.