El emperador Carlomagno fijó su residencia favorita en la que propablemente sea su ciudad natal, la actual ciudad alemana de Aquisgrán, a finales del siglo VIII, cuando tan sólo era rey de los francos. La fotografía muestra la capilla Palatina de la catedral de Aquisgrán, construida entre el 790 y el 805, y realizada en un estilo románico derivado de la iglesia de San Vital de Ravena. Aunque presenta la estructura octogonal, centralizada y abovedada típica de las iglesias bizantinas que la precedieron, sus bóvedas y pilares macizos son típicos de la arquitectura románica.