Tres sistemas orgánicos se extienden a lo largo del cuerpo de la hormiga: un corazón alargado, en forma de tubo; un cordón nervioso que termina en el cerebro; y un sistema digestivo que incluye un estómago y un buche. Los tres tipos diferentes de hormigas –reinas, obreras y machos- presentan características corporales que reflejan su diferente estatus. Las reinas son más grandes que las otras hormigas y nacen con alas, aunque las pierden después de aparearse; las obreras son más pequeñas y no tienen alas; los machos, por su parte, son pequeños y tienen alas.