El Palacio imperial es uno de los múltiples edificios que se encuentran en la Ciudad Prohibida, complejo amurallado situado al norte de Pekín, en el que se alojaban los emperadores de las dinastías Ming y Qing. La Ciudad Prohibida fue llamada así porque sólo los miembros de la casa imperial podían acceder a ella. Ahora abierta al público, los edificios de este complejo son museos.