La Puerta de los Leones, situada en el muro exterior que rodea el palacio de Micenas (hacia 1300 a.C.), está construida en piedra caliza. Sobre el gran dintel, varios bloques de piedra forman un triángulo en el que se hallan dos leones en relieve, tallados a ambos lados de una columna sagrada minoica. Las cabezas de las fieras, que no se conservan, eran piezas independientes hechas de metal o piedra.