Alejandro Nevski, gobernante ruso y héroe nacional, derrotó a los suecos en el río Neva en 1240 (de ahí el sobrenombre de Nevski). Ya fuera mediante la fuerza o mediante pactos, mantuvo Rusia unida y libre del dominio de los invasores del Norte, el Este y el Oeste. Fue canonizado en 1547 por la Iglesia ortodoxa rusa.