Johann Sebastian Bach viajó por Europa durante el siglo XVIII trabajando como organista y compositor al servicio de la iglesia y de la realeza. Fue un reputado organista, aunque también tocaba el clavicémbalo y el violín. Su obra no fue totalmente reconocida en su tiempo, y sólo desde mediados del siglo XIX se ha valorado en toda su dimensión. Esto se debe, en gran parte, a la labor de interpretación de su obra realizada por Felix Mendelssohn.