Durante el periodo de decadencia de la dinastía Zhou china, Confucio enseñó principios que contenían elevados valores éticos y morales. Recomendó a los señores feudales vivir según esas normas y servir como ejemplo a la población. Confucio fue el primer gran filósofo chino. Su obra proporcionó las bases teóricas y morales del Imperio chino durante más de 2.000 años.