En el envés de las frondes se observan unas pequeñas estructuras circulares portadoras de esporas llamadas esporangios o soros. Cuando los esporangios maduran, se abren y liberan miles de diminutas esporas. En condiciones favorables, las esporas germinan y dan lugar a una pequeña planta cordiforme llamada protalo. Éste forma óvulos y espermatozoides que, mediante fecundación, dan lugar a un nuevo helecho o esporofito, que recomienza el ciclo.