La fe en la superioridad genética de los pueblos nórdicos y la tradición romántica opuesta al racionalismo, al liberalismo y a la democracia fueron las bases del nazismo en Alemania. En mayo de 1933, los estudiantes nazis arrojaron libros ‘judeo-marxistas’ o ‘antialemanes’ a una gran hoguera en la Orpenplatz de Berlín.