Los inmigrantes italianos Nicola Sacco (a la derecha) y Bartolomeo Vanzetti (en el centro) fueron arrestados por el asesinato de dos empleados de una fábrica de calzado de Massachusetts en 1920. Las pruebas que les vinculaban con el doble crimen, presentadas en un proceso rodeado de polémica, eran circunstanciales, pero el hecho de que ambos fueran anarquistas influyó en su posterior condena. Fueron ejecutados en 1927, después de que se agotaran los recursos de apelación. En 1977, el gobernador de Massachusetts, Michael Dukakis, firmó una declaración en la que reconoció la injusticia cometida en el juicio y rehabilitó el nombre de estos inmigrantes.