La configuración simétrica y geométrica tuvo un gran papel en la planificación urbanística de las antiguas Grecia y Roma. Los urbanistas proyectaron zonas residenciales, comerciales, de diversión y religiosas separadas entre sí y las distribuyeron por toda la ciudad. Las urbes seguían un modelo rectilíneo, como el que desarrolló Hipodamo, padre del urbanismo. Muchas ciudades fueron rodeadas de altas murallas. El modelo de cuadrícula de Hipodamo se mantiene en numerosas ciudades griegas, como se observa en esta fotografía de la moderna Atenas.