Los receptores de radio de las décadas de 1930 y 1940 eran mucho más voluminosos y pesados que los modelos compactos que aparecieron hacia 1960. Esto se debía a que los diferentes componentes iban soldados individualmente y se alimentaban con grandes y potentes baterías. La figura muestra la parte posterior de una radio antigua, en la que se aprecian algunos componentes como válvulas, bobinas y el condensador de sintonía.