Una de las características más notables del cráneo de una rata es la presencia de incisivos bien desarrollados en ambas mandíbulas. Los incisivos crecen durante toda la vida del animal y por ello deben ser desgastados continuamente. Estos dientes están presentes en todos los roedores y pueden perforar tanto madera como tuberías de plomo. También sirven como peines para asear el pelaje. A pesar de su mala fama, las ratas son limpias.