El cuadro Los tres filósofos del pintor veneciano Giorgione data de 1508 y muestra su característico uso de la luz para crear una atmósfera determinada. Gran maestro del retrato, Giorgione inició un estilo de pintura que más tarde adoptarían otros artistas como Tiziano y Petrus Paulus Rubens. Esta obra se encuentra en el Kunsthistorisches Museum de Viena, Austria.