Situada en un valle encerrado entre la cordillera de la Costa y la de los Andes, la ciudad de Santiago sufre unos elevados niveles de contaminación atmosférica. Las emisiones procedentes de los vehículos y de las industrias, las basuras depositadas en las calles, el fenómeno de inversión térmica y la propia localización de la capital del país son los principales causantes de este problema medioambiental. Desde 1993 el gobierno chileno está trabajando con una agencia estadounidense para mejorar la calidad del aire de Santiago.