| Aunque el judaísmo ortodoxo fija límites al papel religioso y social de las mujeres en la comunidad judía, el judaísmo reformista permite a las mujeres participar, en idénticas condiciones, en las sinagogas y en muchos casos alcanzar altas funciones dentro de la comunidad. Por ejemplo, desde 1969 hasta 1974 la primera ministra Golda Meir tuvo el cargo público más alto en Israel, y, en septiembre de 1972, Sally J. Preisand se convirtió en la primera mujer rabino de la historia del judaísmo. La rabino Pauline Bebe, en la imagen, sostiene una Torá desplegada. |