El satélite meteorológico estadounidense NOAA-11 transporta un instrumento llamado Radiómetro Avanzado de Muy Alta Resolución (AVHRR, siglas en inglés), que detecta la distribución medioambiental de la Tierra. Las imágenes obtenidas a lo largo de los años permiten estudiar los cambios del clima planetario. Este mapa del AVHRR integra imágenes tomadas a lo largo de junio de 1992, y transforma los datos en un ‘índice de vegetación’. Los colores del mapa corresponden a diferentes niveles de actividad fotosintética: vegetación densa (verde oscuro), vegetación dispersa (verde claro y amarillo), nieve, hielo o nubes (blanco), agua (azul) y terreno yermo (castaño oscuro).