El artista español Alonso Cano trabajó como escultor, pintor, arquitecto y dibujante. Su obra presenta una serenidad y una armonía que contrasta con el carácter violento y pendenciero de su autor (en una ocasión fue acusado de asesinar a su esposa). Un ejemplo de ello es este San Juan Evangelista (1636) que se conserva en el Museo del Louvre de París (Francia).