Después de casi tres siglos de tráfico activo de esclavos, diversos poderes coloniales proscribieron dicha práctica a principios del siglo XIX. Sin embargo, su propiedad no fue abolida hasta muchos años después. Dinamarca declaró ilegal la importación de esclavos en 1792. El Reino Unido le siguió en 1807 y los Estados Unidos tres años después. En América, con el nacimiento de las nuevas repúblicas, México abolió la esclavitud en 1813, Venezuela y Colombia en 1821 y Uruguay en 1869.