La mayoría de los servicios meteorológicos utilizan información de los satélites para elaborar sus previsiones. Fotografías como ésta del huracán Gloria revelan patrones y movimientos que suministran pistas sobre la evolución de la tormenta. El clima es vigilado y fotografiado de forma continua por los satélites en todo el mundo, pero sigue siendo difícil predecir el tiempo porque hay muchas variables implicadas. Los sensores infrarrojos ayudan a los meteorólogos en la interpretación de las fotografías, ya que determinan la altura y temperatura de las nubes.