Los siguientes esquemas muestran la estructura básica de los arcos y las bóvedas. La construcción de un arco (A) requiere un armazón temporal de madera, llamado cimbra, para sustentar las dovelas (piezas de ladrillo o piedra que componen el arco) hasta que se coloca la clave en el centro de la estructura. Los arcos se apoyan sobre las impostas (B), dos piezas que también pueden coronar los capiteles de dos columnas que sustituyen al muro. Una sucesión de arcos de medio punto (C) forman una bóveda de cañón que, a su vez, puede agruparse con otras (D) para cubrir un espacio. Otro tipo de bóveda es la de arista (E), originada a partir de la intersección de dos bóvedas de cañón.