En el proceso de estampación por huecograbado, la tela pasa por una serie de rodillos de alta velocidad en los que se ha grabado un dibujo. Como el dibujo está más profundo que la superficie del rodillo, no recibe color durante el entintado. Esto hace que el huecograbado produzca una imagen invertida, con el dibujo en blanco y el fondo coloreado. Cada rodillo emplea pasta de un solo color, por lo que el dibujo completo sólo se ve al final.