El telescopio espacial Hubble, libre de los efectos deformantes de la atmósfera terrestre, tiene una visión sin precedentes de las galaxias lejanas. Fue puesto en órbita en 1990, pero poco después de que el telescopio entrase en funcionamiento los científicos descubrieron que su espejo principal de 240 cm estaba mal construido. Sin embargo, fue reparado en diciembre de 1993 por los astronautas de una lanzadera espacial.