Alrededor del 2500 a.C., empezó a desarrollarse una civilización en torno al río Indo en lo que hoy es Pakistán y el occidente de la India. Las ruinas de ciudades como Mohenjo-Daro o Harappa muestran que aquel antiguo pueblo desarrolló sistemas de drenaje y para el regadío de las tierras de cultivo a través de la construcción de acequias y canales. Sus viviendas, realizadas con ladrillo, solían tener varias plantas. Asimismo, este pueblo creó un sistema propio de escritura y cálculo.