Louis y Mary Leakey, a la izquierda, y su hijo Richard, a la derecha, son notables paleoantropólogos, cuyas investigaciones en la garganta de Olduvai (este de África) significaron un avance en el estudio de la evolución humana. Descendientes de una familia inglesa, vivieron y llevaron a cabo su investigación en Kenia, dedicándose durante muchos años a la recopilación de fósiles por todo el este de África. Hasta los descubrimientos de los Leakey en los años 1940 y 1950, se pensaba que los seres humanos actuales descendían de una cadena evolutiva única que se desarrolló en el este de África. Los Leakey descubrieron una serie de fósiles que indicaban la coexistencia de diferentes tipos de homínidos en esa región. Esto puso en duda la teoría de la cadena evolutiva única.