En el proceso de Haber-Bosch se combinan nitrógeno del aire e hidrógeno procedente de agua de mar a temperatura y presión elevadas para formar amoníaco. Se emplea hierro como catalizador (una sustancia que hace que una reacción se produzca más rápidamente sin sufrir ella misma cambios al final del proceso). Sólo reacciona una pequeña parte del nitrógeno y del hidrógeno, por lo que estos gases se recirculan continuamente a lo largo de todo el proceso.