Para describir la posición de los objetos celestes, la astronomía supone que todos ellos se encuentran a la misma distancia de la Tierra, en la superficie de un globo imaginario llamado esfera celeste. Las coordenadas de un objeto celeste son la ascensión recta y la declinación, que se definen en relación con los polos y el ecuador celestes, situados por encima de los terrestres. La eclíptica es la trayectoria anual aparente del Sol a través del cielo.