Estos pendientes chinos están hechos de la roca azul llamada lapislázuli. Utilizada en culturas de todo el mundo, se ha aplicado mucho a mosaicos y trabajos de taracea y también se talla para fabricar objetos ornamentales. Suele estar mezclada con pirita, que aporta un brillo dorado; es una gema muy apreciada en joyería.