En 1880, tras desembarcar en Caracas procedentes de Cumaná, el naturalista Humboldt y su compañero, el botánico francés Aimée Bonpland, emprendieron un ambicioso viaje hacia el interior de Venezuela a través del descenso por el Orinoco. Durante el viaje tuvieron que afrontar numerosos peligros, pero al final lograron averiguar la conexión entre el Orinoco y el Amazonas, aunque no llegaron a descubrir cuál era la fuente de este río.