La meseta de Huangtu, en el norte de China, está formada por una acumulación de loes, fina arena transportada por el viento. En algún momento fue llana, pero a lo largo de los siglos los ríos horadaron el loes y provocaron la formación de valles, cauces y torrenteras. Además, el hombre aprovechó las colinas para practicar la agricultura en terrazas.