El alfabeto hebreo se compone de 22 caracteres, y se escribe de derecha a izquierda. Al igual que en el caso del árabe, la escritura hebrea carece de representación para las vocales, que se pueden indicar mediante marcas especiales arriba, abajo o al lado de las consonantes. Hay cinco caracteres que se escriben de una manera diferente denominada forma final, cuando aparecen al final de una palabra.