Las leyendas atribuyen el Tao Tê-King (Libro de la Vía y de la Virtud), libro sagrado del taoísmo, a Lao-tsé, un filósofo chino que quizás enseñara a Confucio. Los historiadores discrepan en si Lao-tsé escribió o no el Tao Tê-King dada la discrepancia entre la fecha de los libros sagrados (200 a 100 a.C.) y la de la vida de Lao-tsé (alrededor del 500 a.C.). La mayoría de las autoridades en la materia acepta ahora que un taoísta anónimo debió redactar los escritos usando como seudónimo el nombre del gran sabio. El taoísmo recalca la importancia de la unidad irreflexiva con el orden del Universo y que lleva al fluir natural de las cosas.