Los antiguos textos conocidos como los Manuscritos del Mar Muerto comenzaron a descubrirse a partir de 1947. Se hallaban en el valle de Qumran, al noroeste del mar Muerto, donde habían sido ocultados por los romanos. Fueron escritos en hebreo y arameo entre el 20 a.C. y el 70 d.C. Su descubrimiento ha tenido una gran relevancia para el estudio de los orígenes de la cristiandad.