La habilidad de Hiroshige para captar escenas de la vida cotidiana de una forma poética e íntima le concedió popularidad y éxito como grabador y pintor en el Japón de principios del siglo XIX. Hiroshige creó grabados con colores delicados e introdujo en muchos casos pequeñas figuras humanas dentro de sus composiciones. En El puente Ohashi bajo la lluvia el artista destaca el escenario lluvioso, ilustrando la situación con gente que cruza el puente.