La armonía reina en una casa de té de Tokio, en la que varias generaciones de mujeres se reúnen para tomar parte en el antiguo ritual de la ceremonia del té. Considerada como una forma de meditación además de un arte, la convención tradicional para esta ceremonia incluyen señas específicas y un intercambio de gestos entre el anfitrión y los invitados a la vez que se sirve el té. La serenidad es la recompensa final de esta ceremonia del té.