Los ainus, con una población de 80.000 personas, fueron los primeros pobladores de Hokkaidō, las costas del norte de la isla de Honshū (Japón), la península de Kamchatka, las islas Kuriles y la isla de Sajalín, actualmente bajo control ruso. Tras una guerra con Japón, en 1669, los ainus fueron desplazados de Honshū a Hokkaidō, que llamaron Ezo. Su cultura está ligada a la pesca en la costa y la caza de ciervos y osos en el norte, de clima más frío. Los otros pueblos indígenas de Japón, más de un millón de personas, son naturales de Okinawa.