La alpaca habita en los prados alpinos de los Andes de Perú central y Bolivia. Está estrechamente emparentada con el camello, la llama, el guanaco y la vicuña; se ha domesticado desde hace mucho tiempo y se cría en cautividad para aprovechar su lana, pues con ella se fabrican prendas de abrigo, sombreros y otros artículos decorativos.