En el corazón de Beijing (Pekín) se localiza esta ciudad-palacio conocida con el nombre de Ciudad Prohibida, que estuvo defendida por una triple muralla que marcaba la supremacía absoluta del soberano chino. Con 9.999 habitaciones, es el mayor palacio del mundo, situado frente a la plaza de Tiananmen. Antiguamente, desde 1421 hasta 1911, solo podían acceder a la Ciudad Prohibida los miembros de la familia imperial pero hoy se puede entrar a ver sus numerosos museos (pintura, cerámica, relojes...). El Salón de la Armonía Suprema, con el trono, es el pabellón más importante y la construcción más alta del Beijing antiguo. El llamado Jardín de Qianlong, donde el último emperador se retiró tras abdicar a los 80 años, es un palacio dentro del palacio, donde se pueden descubrir las joyas imperiales, un muro de Nueve Dragones, un teatro privado y espectaculares esculturas de jade.