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Saavedra Fajardo fue uno de los diplomáticos españoles más importantes del siglo XVII. En Idea de un príncipe político cristiano en cien empresas da abundantes consejos sobre la educación y conducta del príncipe. 'Empresas' son los dibujos que, acompañados de un lema, se hallan al frente de cada uno de los cien capítulos del libro, aludiendo a su contenido.
Empresa 3.
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También en Encarta |
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Con la asistencia de una mano delicada, solícita en los regalos del riego y en los reparos de las ofensas del sol y del viento, crece la rosa, y suelto el nudo del botón, extiende por el aire la pompa de sus hojas. Hermosa flor, reina de las demás, pero solamente lisonja de los ojos, y tan achacosa que peligra en su delicadez. El mismo sol que la vió nacer, la ve morir, sin más fruto que la ostentación de su belleza, dejando burlada la fatiga de muchos meses y aun lastimada tal vez la misma mano que la crió; porque tan lasciva cultura no podía dejar de producir espinas.
No sucede así al coral, nacido entre los trabajos, que tales son las aguas, y combatido de las olas y tempestades, porque en ellas hace más robusta su hermosura; la cual, endurecida después con el viento, queda a prueba de los elementos para ilustres y preciosos usos del hombre.
Tales efectos contrarios entre sí nacen del nacimiento y crecimiento deste árbol y de aquella flor, por lo mórbido o duro en que se criaron; y tales se ven en la educación de los príncipes, los cuales, si se crían entre los armiños y las delicias, que ni los visite el sol ni el viento, ni sienten otra aura que la de los perfumes, salen achacosos e inútiles para el gobierno; como, al contrario, robusto y hábil quien se entrega a las fatigas y trabajos.
Con éstos se alarga la vida: con los deleites se abrevia. A un vaso de vidrio formado a soplos, un soplo lo rompe: el de oro, hecho a martillo, resiste al martillo. Quien ociosamente ha de pasear sobre el mundo, poco importa que sea delicado ¡el que le ha de sustentar sobre sus hombros, conviene que los críe robustos! No ha menester la república a un príncipe entre viriles, sino entre el polvo y las armas. Por castigo da Dios a los vasallos un rey afeminado. (Empresa 3.)
Fuente: Jünemann, Guillermo. Historia de la literatura española y antología de la misma. Friburgo: Herder, 1913.
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Diego Saavedra Fajardo
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