|
Así predecía el profeta Miqueas, en el libro bíblico que lleva su nombre, la ruina de Samaria.
1 Palabra del Señor en orden a Samaría y a Jerusalén, revelada a Miqueas Morastite en los tiempos de Joatán, de Acaz, y de Ecequías, reyes de Judá.
 |
|
También en Encarta |
|
 |
|
|
|
|
2 Pueblos todos escuchad, y esté atenta la tierra, y cuanto en ella hay; y el Señor Dios sea testigo contra vosotros: séalo el Señor desde su santo templo. 3 Porque he aquí que el Señor va a salir de su morada, y descendiendo de su trono, hollará las grandezas de la tierra. 4 Y los montes se consumirán debajo de él, y los valles se derretirán como la cera delante del fuego, y fluirán como las aguas que corren por un despeñadero.
5 Todo esto por causa de la maldad de Jacob, y por los pecados de la casa de Israel. ¿Y cuál es la maldad de Jacob, sino las idolatrías de Samaría? ¿Y cuáles los lugares excelsos de Judá, sino los de Jerusalén? 6 Por tanto, pondré a Samaría como un montón de piedras en el campo cuando se planta una viña; y arrojaré sus piedras en el valle, y descubriré hasta sus cimientos. 7 Y serán destrozados todos sus simulacros, y arrojadas al fuego todas sus riquezas, y yo destruiré todos sus ídolos: porque todos sus bienes los ha juntado Samaría con el precio de la prostitución, y precio de meretriz volverán a ser.
Fuente: Sagrada Biblia. Traducida al castellano por Félix Torres Amat. Madrid: Apostolado de la Prensa, 1928.
Aparece en
Miqueas
|