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Mapa del tiempo
1. Introducción

Mapa del tiempo, representación gráfica y simplificada de la circulación atmosférica en un momento dado, que nos permite explicar el tiempo que hace en un territorio y predecir el que se dará a corto plazo.

Dado que el tiempo está cambiando constantemente, los mapas del tiempo se hacen continuamente en función de las variaciones atmosféricas. Los datos para elaborarlos provienen de las observaciones efectuadas con instrumentos en diferentes puntos de la Tierra, tanto desde el suelo (estaciones meteorológicas con termómetros, anemómetros, pluviómetros) como desde globos sonda, aviones, satélites artificiales... Los institutos nacionales de meteorología de cada país elaboran el mapa del tiempo a partir de los datos que reciben de algunas estaciones y de las imágenes enviadas por satélites artificiales como los Meteosat.

2. Tipos de mapas del tiempo

Hay mapas del tiempo de superficie, de altura y pictográficos o significativos (elaborado con ideogramas). Los mapas de altura y superficie más habituales utilizan una simbología basada en las isobaras, líneas que unen puntos donde la presión atmosférica a nivel del mar es siempre la misma. Las isobaras siempre están cerradas, pero a veces no están etiquetadas: es fácil deducir el valor de estas, pues se trazan las líneas de 4 en 4 hPa (hectopascales; 1 hPa es 1 mb o milibar).

La presión debida al peso del aire se denomina presión atmosférica. Esta disminuye al aumentar la altitud, la humedad y la temperatura. La presión atmosférica disminuye rápidamente con la altura: cerca del nivel del mar lo hace a razón de 1 hPa por cada 8 metros de altitud. Con las medidas de presión reducida al nivel del mar pueden construirse mapas de su distribución mediante isobaras. La isobara 1013 hPa (cuarenta arriba o abajo) es la presión a nivel del mar en la Tierra; es una magnitud escalar pues cambia de un punto a otro. Las isobaras informan también de la mayor o menor magnitud con que cambia la presión atmosférica en sentido horizontal. Si las isobaras están muy cerca unas de otras, la variación es intensa y se dice que el gradiente de presión es alto. La velocidad del viento es directamente proporcional al gradiente de presión: por eso es más fuerte cuanto más juntas estén las isobaras.

Hay zonas de alta presión y zonas de baja presión atmosférica. El aire fluye siempre desde las áreas de altas presiones hacia las áreas de bajas presiones, tratando de llegar a un equilibrio. Pero existe una fuerza que lo desvía, causada por la rotación de la Tierra, el llamado efecto Coriolis. Esta fuerza provoca que el viento circule en espiral en vez de en línea recta: es descendente y hacia fuera en los sistemas de altas presiones o anticiclones (en el sentido de las agujas del reloj en el hemisferio norte), y ascendente y hacia dentro en los sistemas de bajas presiones o borrascas (en sentidos contrarios según el hemisferio).

Los símbolos de los mapas de superficie y altura siguen unas convenciones internacionales. Los mapas pictográficos se basan en símbolos arbitrarios.

1. Mapas de superficie

En los mapas de superficie se detallan las observaciones meteorológicas de superficie, referidas al nivel del mar y obtenidas por las estaciones terrestres. Normalmente el parámetro más mostrado en estos mapas es la presión atmosférica, aunque también se elaboran mapa de superficie que reflejan las temperaturas, las precipitaciones y el viento en superficie. Es conveniente relacionar estos mapas de superficie con los de altura para prever la evolución del tiempo en las siguientes horas. En los mapas de altura se reflejan otros parámetros, como la humedad relativa o el viento de las capas altas de la atmósfera.

En los mapas de superficie se incluyen isobaras, borrascas, anticiclones, frentes y demás elementos y datos del tiempo. Los centros de acción son los anticiclones y las borrascas.

1.1. Anticiclón

Los anticiclones dan lugar, por lo general, a un tiempo estable y seco. Comparados con los sistemas de bajas presiones, tienden a cubrir áreas más grandes, se mueven más lentamente y tienen una vida más larga. Se producen porque el aire desciende y al hundirse se calienta y disminuye la humedad relativa: el resultado es que las gotitas de agua del aire rápidamente se evaporan. Una ‘A’ en un mapa significa anticiclón o zona de alta presión (en otros idiomas se escribe la letra ‘H’). El valor máximo de presión en un anticiclón se da en el centro; a partir de él, el valor de las isobaras disminuye.

1.2. Borrasca

Las borrascas originan normalmente un tiempo inestable y lluvioso, con situaciones de nubosidad. Se desarrollan donde el aire caliente y húmedo asciende, por lo que enfría las nubes, que se hacen más gruesas y puede comenzar a formarse lluvia, granizo o nieve. Si la presión es muy baja, el viento puede llegar a ser de tormenta o huracanado. Una ‘B’ indica que hay una borrasca, también llamada ciclón, depresión o zona de baja presión (en otros idiomas se ponen las letras ‘L’ y ‘T’). El valor mínimo de presión en una borrasca se da en el centro y desde él aumenta el valor de las isobaras.

Normalmente se toma la isobara de 1.015 hPa para señalar el límite entre las zonas de alta presión y las zonas de baja presión.

1.3. Frentes atmosféricos

Un frente atmosférico es una línea imaginaria que coincide con la zona en la que se ponen en contacto dos masas de aire de características diferentes que no pueden mezclarse de forma inmediata. El paso de frentes ocasiona cambios de tiempo (nubosidad, lluvias...). Si el aire frío reemplaza al cálido, tendremos un frente frío, que suele ir acompañado de violentas tormentas. Se representa simbólicamente con una línea azulada con triángulos a lo largo del frente, que indican el aire frío y la dirección del movimiento.

Si el aire cálido es el que desplaza al frío, tendremos un frente cálido, que suele dar lugar a un tiempo más apacible y se mueve más lentamente. Las precipitaciones que provocan son menos intensas aunque más extensas (300-400 km) y prolongadas. Se representa de forma simbólica por una línea de tonos rojizos con semicírculos que apuntan hacia el aire frío y en la dirección del movimiento.

Los frentes ocluidos se forman cuando un frente frío, al moverse más rápido, atrapa un frente cálido y se fusionan. Al principio provocan lluvias débiles y continuadas con nubes estratiformes; posteriormente, las lluvias se intensifican y se producen tormentas. Se representan combinando los símbolos anteriores (triángulo azulado y semicírculo rojizo) o con un color diferente manteniendo las formas geométricas intercaladas.

Se llama sistema frontal a un par de frentes, el primero cálido y el segundo frío, ambos asociados a una depresión atmosférica.

Los mapas de superficie pueden ser globales (escala planetaria), sinópticos (ocupan parte de un hemisferio) y regionales (zonas reducidas, como la península Ibérica y áreas limítrofes). Conviene compararlos y relacionarlos siempre son mapas de altura, en los que se reflejan, por ejemplo, los efectos de la circulación del jet stream o corriente en chorro.

2. Mapas pictográficos

Los meteorólogos, tras realizar el análisis del tiempo, complicada tarea consistente en observar, medir, recopilar, transmitir, procesar e interpretar millones de datos, y en el menor tiempo posible puesto que la atmósfera cambia continuamente, suelen mostrar sus resultados de una forma gráfica y elemental en los mapas pictográficos. También llamados mapas significativos, están basados en sencillos dibujos que representan ideogramas y son una excelente herramienta porque son fácilmente interpretados por todas las personas.

Los mapas pictográficos se basan en la información recopilada en los mapas de superficie y de altura, pero reflejan los datos de una forma más amigable. Los símbolos utilizados aparecen en la leyenda, pero en la mayor parte de los casos es innecesario recurrir a ella dado que son muy fácilmente identificables. Normalmente, los símbolos hacen referencia al tiempo que hará el día siguiente: soleado, nublado, con lloviznas, con tormenta, con bruma, con nieves, con calima, con viento flojo, con marejada…