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Civilización de Caral-Supe

Civilización de Caral-Supe, nombre por el que es conocida la considerada civilización más antigua de América; su principal centro radicó en la ciudad de Caral, situada en el curso medio del río Supe, en la provincia peruana de Barranca, a poco más de 180 km de Lima. Caral dispuso de un importante número de asentamientos subordinados (se han identificado 17: Jaiva, Capilla, Cerro Blanco, Peñico, Chupacigarro, Miraya, Lurihuasi, Piedra Parada, Áspero, El Molino, Limán, Era de Pando, Pando, Pueblo Nuevo, Cerro Colorado, Allpacoto y Huacache), igualmente localizados en los tramos medio y bajo del Supe. El Estado formado en el área norcentral del Perú en torno al núcleo de Caral, se ha datado aproximadamente en el periodo 3000-2500 a.C.; bajo su control territorial estuvieron también vinculadas las comunidades de otros valles, el del propio Supe, y los de Pativilca, Fortaleza y Huaura.

La importancia de Caral-Supe reside en que las investigaciones arqueológicas efectuadas han demostrado que tuvo la capacidad de desarrollar una organización política, social y económica que alcanzó el estadio cultural del nacimiento del Estado, al ser plenamente urbana y tener una organización social estratificada, así como una administración central ejercida por los individuos que, en esa sociedad compleja, controlaban ya los poderes político y religioso. Todo ello convierte a Caral-Supe en el equivalente americano de Mesopotamia, del antiguo Egipto y de la civilización del valle del Indo; y en precursora de las primeras grandes culturas de Mesoamérica (a las que precedió más de 1.000 años). Al igual que las primeras civilizaciones mencionadas, la vinculada al centro político de Caral estuvo relacionada con un valle fluvial, en este caso el formado por el curso del río Supe. Caral-Supe representó la culminación del proceso de progresiva complejidad cultural del área norcentral del Perú, cuyas comunidades más significativas, entre los valles del Santa y del Chancay, quedaron bajo la influencia del señor (hunu) de Caral.

En la Ciudad Sagrada de Caral se han encontrado vestigios de los que fueron imponentes hitos arquitectónicos, muy especialmente sus pirámides. Entre ellas deben ser mencionadas la pirámide Mayor, que debió constituir el principal edificio público, núcleo de los poderes político y religioso; la pirámide de la Cantera; la pirámide Menor; la pirámide de la Galería; la pirámide de la Huanca y la pirámide del Anfiteatro. Sus fachadas, así como las de los conjuntos residenciales, estuvieron orientadas hacia una gran plaza Central, cuya explanada tuvo necesariamente que articular la vida urbana. Otros monumentos destacados de la Ciudad Sagrada de Caral son el templo del Altar Circular y el templo de la Banqueta.