| Fenicia | Vista del artículo | ||||
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| 3. | Nación de comerciantes |
Con un gobierno propio, los fenicios se convirtieron en los mejores comerciantes y marineros del mundo clásico. Las flotas de las ciudades costeras viajaron por el Mediterráneo llegando hasta el océano Atlántico; otras naciones competían por emplear barcos y tripulaciones fenicias en sus flotas. Las ciudades-reino fundaron muchas colonias comerciales: principalmente Útica y Cartago, en el norte de África; en las islas de Rodas y Chipre, en el mar Mediterráneo; y Málaga (Malaka), Adra (Abdera), Almuñécar (Sexi) y Cádiz (Gadir) en el sur de la península Ibérica, o Ibiza (Ebussus) en las islas Baleares. Durante el siglo VIII a.C. las ciudades fenicias fueron conquistadas por Asiria. Cuando cayó Asiria a finales del siglo VII a.C., Fenicia, exceptuando Tiro, que continuó manteniendo su independencia hasta cerca del 538 a.C., fue incorporada al Imperio caldeo de Nabucodonosor II y, en el 539 a.C., formó parte del Imperio persa. Bajo dominio persa Sidón fue la ciudad principal de Fenicia. Desde el siglo VI a.C. Cartago impuso su dominación a las ciudades fenicias fundadas en Occidente.
Cuando Alejandro Magno invadió Asia Menor y derrotó a Persia en el 333 a.C., Sidón, Arados y Biblos capitularon ante su Ejército. Sin embargo, Tiro rechazó someterse y Alejandro sitió la ciudad durante siete meses antes de caer en el 332 a.C. Tras esta derrota, los fenicios perdieron gradualmente su identidad diferenciadora hasta que fueron absorbidos por el reino de los Seléucidas. Las ciudades fueron poco a poco helenizadas y, en el 64 d.C., incluso desapareció el nombre de Fenicia, cuando el territorio se convirtió en parte de la provincia romana de Siria.