Lengua sánscrita
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Lengua sánscrita
2. Características e historia del sánscrito

El sánscrito se reconoce en los libros Veda, los Brahmana y los Upanisad y se le distingue de otras variedades del indio antiguo. Genéricamente se habla del veda, como si fuera una sola lengua, para referirse a aquélla en la que se escribieron estos libros sagrados, pero tal denominación es errónea porque existen diferencias dialectales, estilísticas y cronológicas importantes en cada uno de estos textos. Sin embargo, tanto el veda como el sánscrito, fueron lenguas 'elevadas' más o menos artificiales, que estuvieron basadas en la popular y que se transmitieron generación tras generación gracias a las predicaciones y cantos religiosos (esto sucedió desde el 1500 a.C. hasta el 200 a.C.). El veda y el sánscrito, cuyo origen se sitúa en la gramática de Panini, no son sino dialectos del antiguo idioma indio, que también existió con muchas variedades dialectales aunque sin norma literaria. Estos dialectos populares con el paso del tiempo sufrieron modificaciones, muchas de las cuales están en la base que diferencia el veda del sánscrito. Otras dan lugar a las lenguas prácritas, o formas del indio medio (la más conocida es el pali). El sánscrito se relaciona con las prácritas, que evolucionaron desde el siglo III a.C. hasta el siglo XII de nuestra era, en la misma medida que las lenguas románicas están relacionadas con el latín.

Puede afirmarse que el veda clásico se distingue del sánscrito, de forma parecida a como el griego que empleó Homero se distingue del griego clásico. En cuanto a las formas gramaticales, el veda era más rico y menos inmutable que el sánscrito, que perdió procedimientos gramaticales sin que fueran sustituidos por otros; por ejemplo, de las ocho desinencias aisladas que había para señalar el caso, el sánscrito sólo ha conservado las de singular en la declinación más frecuente. Perdió el subjuntivo védico y redujo a uno los doce infinitivos del veda. El sánscrito medio perdió también el acento tonal de las vocales, que en tiempos de Panini estaba aún vigente. No obstante, el sánscrito es una lengua compleja y no sólo porque sea muy flexiva, sino también porque su sistema fonológico es especialmente sensible al contexto, en cuanto a la alternancia vocálica se refiere. Tiene tres géneros (masculino, femenino y neutro) y tres números (singular, dual y plural). De todas las lenguas indoeuropeas, es la que mejor ha mantenido las propiedades del antiguo indoeuropeo, como quizá sólo lo haya hecho el griego clásico.