| Argentina (república) | Vista del artículo | ||||
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| 2. | Territorio y recursos |
Argentina abarca un territorio muy diversificado de montañas, mesetas y llanuras. Los límites occidentales del país corren en gran parte por los Andes, el gran sistema montañoso del continente sudamericano que, en numerosos tramos, establece frontera con Chile. Los Andes patagónicos, que forman una frontera natural entre ambos países, forman el sector más bajo de la cadena. Desde el norte de esta sección hasta la frontera con Bolivia, la parte occidental de Argentina está ocupada por la cordillera Principal andina, con una serie de picos de altura superior a los 6.400 m. El mayor de todos, el Aconcagua (6.960 m), es el más alto del mundo fuera del sistema del Himalaya. Otros picos dignos de mención son el nevado Ojos del Salado (6.880 m), el Tupungato (6.635 m) y el Mercedario (6.770 m). Al este de los Andes se encuentran varios grupos montañosos, como la cordillera Oriental y las sierras Subandinas al norte, las sierras Pampeanas al norte y centro desde el Aconquija hasta las sierras de Córdoba y San Luis, y sistemas serranos bonaerenses como el de Tandilia y el de Ventania. Merecen especial atención las sierras de Córdoba, en el centro del país; su pico más alto es el Champaquí (2.880 m).
Partiendo del sistema andino, hacia el este, el territorio de Argentina está formado casi en su totalidad por una llanura plana o con suaves ondulaciones que desciende gradualmente desde los 610 m hasta el nivel del mar. En el norte, las llanuras argentinas ocupan la parte meridional de la región sudamericana denominada el Chaco. La Pampa, vasta llanura sin zonas arbóreas autóctonas (salvo los bosquecillos del anillo periférico), aunque forestada por el hombre, engloba las regiones agrícolas más productivas del país y se extiende unos 1.600 km hacia el sur desde el Chaco. La Patagonia, al sur de la Pampa, está formada por mesetas escalonadas, valles fluviales bajos, sierras y cañadones con vegetación esteparia y población dispersa.
| 1. | Ríos y lagos |
Los principales ríos de Argentina son el Paraná, que atraviesa la región centro-septentrional del país; el Uruguay, que forma una parte de la frontera con el país homónimo; el Paraguay, principal afluente del Paraná, y el Río de la Plata, formado por la confluencia del Paraná con el Uruguay. El sistema Paraná-Uruguay es navegable a lo largo de unos 3.200 kilómetros. Las cataratas del Iguazú, uno de los más afamados puntos turísticos, se encuentran en el río homónimo, el Iguazú, tributario del Paraná.
Otros ríos importantes son: el río Negro, con sus afluentes el Limay y el Neuquén; el río Santa Cruz; el río Colorado; los ríos del oeste cuyano (Mendoza, Tunuyán, Atuel, Diamante y San Juan) y, al norte, los ríos Pilcomayo, Bermejo, Dulce y Salado. Entre el Salado y el Colorado, por el sur, y la región del Chaco, por el norte, grandes ríos desembocan en salitrales y pantanos, o desaparecen por infiltración. Argentina tiene, además, numerosos lagos, especialmente en las estribaciones de los Andes patagónicos, como el lago Argentino y el lago Viedma.
| 2. | Clima |
En la mayor parte de Argentina prevalece el clima templado, salvo una pequeña zona tropical en el Noreste, la región subtropical del Chaco en el norte y las zonas frías del oeste andino y el sur patagónico. En los alrededores de Buenos Aires la temperatura anual alcanza un promedio de 16,1 °C. Las temperaturas de enero y julio en esta región tienen un promedio de 23,3 °C y 10 °C, respectivamente. En San Miguel de Tucumán, la temperatura media de enero es de 26,1 °C y la de julio de 13,3 °C. En las cercanías del trópico de Capricornio, al norte, las temperaturas son considerablemente superiores, alcanzándose en ocasiones máximas de hasta 45 °C. Por lo general, el clima es frío en las partes más altas de los Andes, en la Patagonia y en Tierra del Fuego. En la parte oriental de la Patagonia, las temperaturas invernales alcanzan un promedio de 0 °C. No obstante, en la mayoría de las zonas costeras el mar ejerce una influencia moderadora sobre las temperaturas.
Las precipitaciones en forma de lluvia se caracterizan por las amplias variaciones regionales. En el extremo noreste se registran más de 1.520 mm, aunque las condiciones se van haciendo gradualmente semiáridas hacia el sur y el oeste. En las cercanías de Buenos Aires, las precipitaciones anuales alcanzan unos 950 mm. En San Miguel de Tucumán llegan aproximadamente a los 970 mm; en cambio, al sur del río Colorado, y por influencia de los vientos del oeste, las precipitaciones varían bruscamente de los 4.000 o 3.000 mm en el este de los Andes patagónicos, a los 300 y 200 mm de las mesetas patagónicas.
| 3. | Recursos naturales |
La riqueza tradicional de la Argentina reside en los suelos de la Pampa húmeda y de los valles y oasis en el oeste. Además, posee recursos energéticos significativos: hidrocarburos, gas, uranio y recursos hidráulicos. También son importantes los recursos oceánicos, mineros y forestales.
| 4. | Flora y fauna |
La vegetación natural de Argentina varía enormemente en función de los diferentes climas y regiones topográficas del país. En la cálida y húmeda región del Noreste abunda la vegetación tropical, con árboles como la palmera, el palo de rosa, el palosanto, la jacarandá, el quebracho colorado y el ceibo. En la Pampa, las hierbas son la principal variedad de flora autóctona; en esta región y en la mayor parte de la Patagonia prácticamente no existen árboles, a excepción de variedades importadas resistentes a la sequía, como el eucalipto, el sicomoro, el álamo y la acacia. En los Andes patagónicos existen densos bosques de Nothofagus (coihués, lengas, ñires), coníferas (alerces, araucarias y cipreses) y otros árboles como los arrayanes, maitenes, lapachos y radales. En las estribaciones andinas de la Patagonia y en algunas zonas de Tierra del Fuego existen también densos bosques de coníferas, en especial de abetos, cipreses, pinos y cedros, y bosques de arrayanes (véase Parque nacional Los Arrayanes). Los cactus (Cactáceas) y otras plantas espinosas predominan en las áridas regiones andinas del noroeste.
En el norte, la fauna es de lo más diversa y abundante. Entre los mamíferos de estas zonas pueden destacarse el mono (varias especies), el jaguar, el puma, el felino americano conocido como león breñero, el ocelote, la corzuela parda (véase Venado matacán), el oso hormiguero, el oso melero, el tapir, el tapetí, el pecarí, el coipú y el zorrino (véase Mofeta). Entre las aves autóctonas se cuentan el flamenco, la cariama y el pirincho, y varias especies de colibrí y loro. De la Pampa son originarios el armadillo, el zorro, la marta, la liebre (véase Mara), el ciervo, el ñandú o avestruz americano, el águila, el halcón, la garza y el chorlito. Las frías regiones andinas son el hábitat de la llama, el guanaco, la vicuña, la alpaca y el cóndor. Los peces abundan en las costas, lagos y cursos fluviales.
| 5. | Suelos |
Los suelos de Argentina varían enormemente en cuanto a fertilidad y viabilidad para la agricultura. El agua escasea en muchas regiones a excepción del Noreste y de la Pampa húmeda. La Pampa, cuyo suelo está constituido fundamentalmente por humus (con arena fina, arcilla y cieno o lodo), totalmente libre de rocas y cantos rodados, es ideal para el cultivo de cereales; por el contrario, el suelo guijarroso de la mayor parte de la Patagonia no es apto para la agricultura y los pastizales naturales de la región se aprovechan sobre todo como forraje para el ganado ovino. La mayor parte de la región al norte de los Andes es inadecuada para los cultivos, aunque, en algunos valles crezcan frutales, hortalizas y tabaco. En la región del Chaco se cree que su suelo, inusualmente salino, es el responsable de la abundancia del quebracho, un árbol rico en tanino; también hay en esta región muchos campos de algodón.
| 6. | Temas medioambientales |
Argentina es uno de los países con menor densidad de población del mundo, la mayor parte de la cual vive en zonas urbanas y casi el 40% en el área metropolitana de Buenos Aires, donde el denso tráfico provoca una elevada contaminación atmosférica. Genera la mayor parte de su energía mediante centrales hidroeléctricas y de combustibles fósiles. No obstante, cuenta con tres centrales nucleares y con un programa nuclear relativamente independiente y avanzado. El gobierno argentino ha aceptado las normas del Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA). Argentina cuenta con una política de protección del suelo bastante compleja. Existen 190 lugares protegidos, que ocupan el 4,4% de la superficie de este país. Estos lugares dependen de la administración federal, provincial y municipal; además, unos cuantos territorios están en manos privadas, ya que se encargan de su gestión algunas universidades e individuos. Tan sólo el 6,2% (2007) de la tierra recibe una protección significativa y sólo aproximadamente la mitad de los ecosistemas identificados en Argentina se encuentran representados en el sistema de protección de suelos. Las principales amenazas ecológicas en el norte son la caza y la pesca furtivas, así como la industria maderera, mientras que en el sur son el turismo y el pastoreo excesivo en casi todo el territorio. Forma parte del Convenio sobre el Patrimonio de la Humanidad y del Convenio de Ramsar sobre humedales; además, el programa El Hombre y la Biosfera de la UNESCO ha establecido cinco reservas de la biosfera en territorio argentino. Recientemente, el Instituto para la Conservación de la Naturaleza de Estados Unidos ha utilizado el programa estadounidense Deudas para la Naturaleza para preservar el hábitat en la zona andina de la Patagonia.